jueves, 21 de agosto de 2008

Maruja Bustamante: Una mirada personal . . .


Actriz, dramaturga y directora. Desde esta semana tendrá dos obras en cartel y armó el novedoso proyecto Suiza.

Con 29 años, Maruja Bustamante es una de las directoras más inquietas y personales de la nueva generación del teatro alternativo porteño. Su modo de creación dibuja, luego de la pesada herencia del teatro producido por los consagrados de los noventa, cierto esbozo de una teatralidad genuina en el contexto de producción donde inserta sus espectáculos.


Es actriz, dramaturga y directora y actualmente tiene en cartel Adela está cazando patos y este fin de semana reestrena Mayoría, destacado trabajo acerca de la revuelta del mayo francés, que hizo una breve temporada en el Centro Cultural Rojas.

Además, junto a Lisandro Rodríguez, coordina Suiza un proyecto de perfomances que se realizan cada quince días en La Casa del Hombre Elefante, donde jóvenes actores y directores testean algunos de sus materiales.

Y por último, en cine, acaba de terminar su participación en un documental sobre el poeta Néstor Perlongher, dirigido por Santiago Loza (Extraño, Cuatro mujeres descalzas). De ese modo, Maruja Bustamante traza las coordenadas de su autenticidad, con una mezcla de estética naif, rigurosidad y presencia ineludible en el panorama teatral porteño.

La nota se hace en una de las habitaciones de su casa, espacio despojado de muebles y sillas, ubicado a pocas cuadras de Lavalle y Callao. Mates y alfajorcitos de chocolate son la consumición que acompaña la charla. Mientras su asistente y amigo Gael Policano Rossi ceba mates, Maruja Bustamante cuenta que se formó con Helena Tritek, quien la dirigió en varias puestas. Realizó, entre otros homenajes a poetas, Pessoa a persona, con textos de Fernando Pessoa donde compartió escenario con Luciano Cáceres y Alejandro Viola, del grupo Los Amados.

"Empecé a tomar clases con Tritek a los 17 y me marcó profundamente. Una de las cosas que me transmitió fue el amor por la poesía — dice—. Ella es muy tímida, no le gusta que la adulen mucho. Algo de esa humildad me enseñó mucho, porque me transmitió cómo un artista tiene que manejar el ego, que no tiene que perderlo, pero tiene que manejarlo. Pero un día Helena me dijo que tenía que hacer mis cosas, que debía montar mis propias obras y no estar más detrás de alguien como asistente y me largó. Después de eso, me quedé bastante tiempo desconcertada."

Maruja tardó, pero volvió al teatro con la dirección de Fronterizos, una obra del ciclo Teatro x la identidad; también dirigió Si no vuelvo, no te asustes, en la fábrica recuperada IMPA. A la par, gestó desde 2005, en el teatro El Cubo, uno de los primeros festivales de la escena Queer en Argentina cuya próxima edición se realizará en 2009. En ese mismo teatro del Abasto, el año pasado estuvo a centímetros de dirigir a Leticia Bredice y María Fernanda Callejón. "Fui a un casting, no sabía para qué era, y me enteré que era para una obra escrita por Leticia Bredice: La cola del avión. Bredice me pidió que la dirija —recuerda—, pero no me animé. En ese momento sentí que no iba a poder con la situación, veía la masividad que tenía Leticia cada vez que entrábamos a un bar para charlar y eso me dio un poco de miedo".

Mayoría, que se reestrena este fin de de semana es un espectáculo sobre el mayo francés que se estrenó en el Centro Cultural Rojas. Aquí, Bustamante ideó una puesta basada en cierta iconografía y en consignas de la época con un elenco de catorce actores. La alquimia resultó extraña. "Tenía miedo de dos cosas: no quería una obra paródica ni solemne. Necesitaba que los chicos entendieran qué es comprometerse. Les dimos textos de El manifiesto comunista, El Capital, el Manifiesto feminista, un poema de Pessoa. Eran todos muy jóvenes, estaban lejos de cualquier fragor revolucionario, pero esos textos los arengó en algo. La idea de Mayoría es interpelar directamente al público, todos los que vienen salen contentos o turbados. No saben qué les pasa." -



viernes, 15 de agosto de 2008

Flores entre Legrand y Peña


"¿Por qué querías venir?", preguntó ayer al mediodía Mirtha Legrand. "Porque te amo", contestó casi arrobado Fernando Peña y dejó sin argumentos a quienes imaginaban un encuentro de ribetes explosivos e impredecibles en el mediodía de América.

El diálogo se escuchó al comienzo del almuerzo que Legrand y Peña compartieron ayer a solas en la mesa redonda que el programa parece resuelto a usar cada vez que aparecen estas circunstancias especiales. En el cierre, luego de casi 100 minutos de charla, la anfitriona le retribuyó los piropos del comienzo a su invitado: "Has estado adorable y los fantasmas quedaron atrás".

En el medio, hubo reparto de flores, besos, abrazos y regalos. Legrand recibió a Peña con una gigantografía que reproducía la imagen de tapa del libro Gracias por volar conmigo . El actor llegó al estudio vestido con un extravagante atuendo de remera, pollera escocesa, botas negras y muchos adornos, más un ejemplar del Libro de oro, de Mirtha Legrand, en pos de una dedicatoria, y un cuadro en el que enmarcó una invitación que el gobierno de la ciudad le hizo llegar en ocasión de un reconocimiento a la diva en tiempos de Aníbal Ibarra. También trajo a su mascota, una diminuta perra, que permaneció al lado de la mesa durante todo el almuerzo.

Legrand, finalmente, leyó un texto manuscrito que Peña escribió sobre una suerte de papiro: "Jamás conocí a nadie que se ame tanto. Y ésa es la base para ser feliz", dice la dedicatoria del actor hacia la diva.

"¿Vos hablaste mal de mí alguna vez", quiso saber Mirtha. "Miles de veces -contestó Peña-. Pero porque yo hago humor al extremo, que es algo sanador."

No hubo en el encuentro más pimienta de la que surgió de algunas palabras soeces en boca de Peña, que en todo momento quiso evitar expresiones relacionadas con la política o la actualidad. Tuvo como aliado en este propósito el estilo planteado por Mirtha, con el que se mostró coincidente: hablar de todo, con asociaciones libres y con temas que iban y venían todo el tiempo, sin detenerse en alguno de ellos. Se declaró desilusionado con los Kirchner y en un momento definió a la Presidenta con el adjetivo "tambaleante". También dijo del dirigente piquetero Luis D Elía que "es un hombre que trabaja de perturbador".

En un momento, Mirtha le preguntó a Peña si se drogaba. La respuesta fue afirmativa. "Yo no soy ningún rockerito de esos que dicen «aguante la droga». Es algo peligrosísimo y mata, pero yo la consumo. Detesto las palabras apología y discriminación. La cocaína es mala, pero yo la elegí y ahora tomo a piacere , cuando quiero. Y aunque sea mala, me pega bien. No tengo culpa ni la quiero dejar, pero no se la recomiendo a nadie", explicó.

También se refirió a su estado de salud como portador de VIH ("La curación es interna y está en la cabeza. La medicación hay que tomarla y darle para adelante. Yo me siento muy bien") y a su vínculo con la TV ("Yo no quiero trabajar ahí, yo soy de las tablas. Quizás el problema que tienen conmigo es el miedo"). Y hasta tuvo tiempo para soltar alguna lágrima cuando vio imágenes de la película Un hombre cualquiera (1954), en la que su abuela, Gloria Bayardo, aparece junto con Narciso Ibáñez Menta.

domingo, 3 de agosto de 2008

Marikena, en un montaje imperdible


Viejitos chotos . Canciones de Jorge Schussheim interpretadas por Marikena Monti, con Martín Pavlovsky al piano. Libro: Patricia Zangaro. Arreglos musicales: Freddy Vaccarezza. Ambientación: Eduardo Bergara Leumann. Asesoramiento coreográfico: Ana María Stekelman. Vestuario: Mónica Mendoza. Asesoramiento físico: Susana Balech. Peinador: Daniel Calderón. Colaboración artística: Cecilia Gianotti. Iluminación: Omar Possemato. Dirección y puesta en escena: Alejandro Ullúa. En el Maipo Club. Duración: 60 minutos.
Nuestra opinión: muy buena

El nombre del espectáculo es el título de una de las muchas canciones de Jorge Schussheim que Marikena Monti entona en el pequeño escenario del Maipo Club, en el segundo piso de la centenaria sala de la calle Esmeralda. Sencilla, elegante y eficaz, la puesta en escena de Ullúa, con una ambientación entre cómica y poética (como corresponde) de Bergara Leumann; un libro acorde, de Zangaro; un pianista excelente, luces a punto y, claro está, la presencia inconfundible de Marikena, con su estilo comunicativo, casi de complicidad amistosa, de confidencia entre amigos sentados a la mesa del café.

De eso se trata, precisamente: de recrear la atmósfera coloquial de quienes comparten una visión crítica y mordaz -tierna, también, a su modo- de la picaresca porteña, y una común historia de muchos años. Algo más de cuarenta, desde aquella inolvidable irrupción de la voz de láser de Marikena en un espectáculo de la Alianza Francesa, sobre piezas breves de Courteline, dirigido por Osvaldo Bonet, y las Canciones en informalidad del Di Tella, dirigidas por Cocho Paolantonio: ella, descalza, con túnica y crencha en llamas, y Jorge de la Vega y Schussheim con sus letras insolentes o nostálgicas. La nueva canción argentina (Nacha Guevara también fue de la partida), recibida no sin escándalo por una sociedad pacata (y "pasota", como dicen los españoles) y con júbilo por la gente joven de la época: pelo largo, camisas floreadas, minifalda y jeans, Marta Minujin, Edgardo Jiménez, el pop art , Julio Le Parc, los monstruos y el Juanito Laguna de Berni. Todo eso, y los "malvados azules" de El submarino amarillo , hechos realidad en las calles de Buenos Aires por la dictadura de Onganía.

En este país del eterno retorno, se comprueba, ya sin asombro, que todo eso es nostalgia, sí; pero también que, en esencia, los grandes problemas siguen en pie (aunque la sociedad está, sin duda, mucho más alerta y comprometida). La ácida visión de Schussheim los denuncia, a veces con un lirismo próximo al de Jacques Prévert (el enigma oculto en la prosa cotidiana), o al de Jacques Brel (los amores perdidos), o con la ferocidad de Brassens o de Dario Fo. Siempre con humor, eso sí, y de la mejor cepa: original y hasta fantástico, cuando es necesario. Humor porteño, algo cínico, hecho tango, milonga, marcha castrense, o valsecito criollo, según.

¿Qué diremos de Marikena? La trompeta es ahora capaz de ser violín. No es tanto cómo canta, sino cómo dice. La faceta de actriz, que siempre estuvo en ella, en la madurez aflora, incontenible, se posesiona de su sensibilidad y se transmite, vibrante, a un público fascinado. Viejitos chotos es un espectáculo pequeño en las dimensiones, vasto en su contenido, refinado en la realización. Imperdible.

sábado, 2 de agosto de 2008

La Zaranda: la última sonrisa


Intensos y conmovedores, los actores generan momentos de alegría y de tristeza

Los que ríen los últimos, por el grupo La Zaranda. Intérpretes: Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Francisco Sánchez. Textos e iluminación: Eusebio Calonge. Producción general: Sebastián Blutrach. Dirección y espacio escénico: Paco de La Zaranda. En el Teatro Nacional Cervantes. Duración: 75 minutos.
Nuestra opinión: muy buena

Nuevamente llega el grupo La Zaranda, cargando sus sueños y frustraciones, para mostrar su última producción, Los que ríen los últimos . Se podría decir que los protagonistas son tres payasos, melancólicamente decadentes. Pero no es así. La esperanza, los sueños, la añoranza por un ayer glorioso son los grandes protagonistas de esta historia.

Los tres personajes, que parecen extraídos del universo beckettiano, abrumados por la indiferencia de los demás, los años impiadosos y el cansancio de los desahuciados, recorren con sus bagajes un camino que parece conducir a ninguna parte. "¿Adónde vamos?", pregunta uno de ellos. "Adonde se tenga que ir", contesta otro muy seguro. "¿Qué vamos a hacer?" "Lo que se tenga que hacer", diálogo que se repetirá durante el espectáculo. No se trata de esperar a Godot, sino de continuar transitando, aunque ese camino, ya globalizado y tan ajeno, los ponga frente a paisajes desconocidos y desagradables. Ante esta contingencia, sólo cabe invocar los recuerdos de felicidades pasadas, que ya no tienen lugar en el presente, y rescatar los sueños que no se cumplieron. "Los sueños que se cumplen no son sueños", dice el guía.

Cuando todo parece perdido; cuando no se llega a esa encrucijada tan anhelada que los conducirá hacia la pista central, sólo cabe rebelarse con aquello que mejor saben hacer: vestir sus trajes de payasos, maquillarse y dar la última función, aunque más no sea para hacer reír a la muerte.

Todo un cuadro

Con su estética tan particular, cargada de atmósferas goyescas, el grupo supo resumir con pocos y precisos elementos todo el espacio escénico, contenido hábilmente por una iluminación plena de matices. Complementa esta hechura la música, con fuerte resonancias hispanas.

Allí, los actores vuelcan toda la decadencia de sus criaturas. Es una interpretación tan integrada, tan verosímil, que por momentos se borra el límite entre realidad y ficción. Son gestores de la vida, con momentos de tristezas y de alegrías. Son conmovedoramente patéticos, sin reparos en mostrar actitudes seniles o infantiles, según la circunstancia, quizá para subrayar lo que hay de niño en cada hombre y que se trata de ocultar.

La constante evocación de la figura paterna no hace sino señalar la soledad y el desamparo del ser humano en sus últimas etapas, frente a la adversidad y a una realidad que no se entiende o no se reconoce.

En esta oportunidad, Paco de La Zaranda sólo asume la responsabilidad de la dirección y espacio escénico, y lo hace sin perder la estética de este grupo que logra instalar en la escena valores pictóricos de gran belleza. Simplemente, para contar historias pequeñas de hombres que adquieren la grandeza de una proyección universal, cuando se trata de los verdaderos valores humanos, aunque sea con la nostalgia de un sueño que siempre se escapa de las manos.


viernes, 1 de agosto de 2008

Virginia Innocenti: "Me tocó ponerle el cuerpo al horror"


Hacía tres años que no hacía tiras en televisión porque estaba dedicada a la música. Su personaje de Nacha en "Vidas robadas" (Telefé) la devolvió al ruedo en su mejor momento como actriz. Cómo armó esta víctima-victimaria: la más intensa en su galería de mujeres contradictorias y fuertes.


Delgado límite entre la víctima y el victimario le tocó en suerte a Virginia Innocenti. Presa de una potente red de tratantes de personas, Nacha -su atormentada criatura en Vidas robadas (Telefé, a las 22.30)- supo construir su débil castillo de naipes dentro del horror. Pero con la muerte de su esposo, Astor (Jorge Marrale, líder de la banda), por estos días el personaje camina por la cornisa y la actriz parece encontrar su punto de ebullición. "Siento que es una malabarista intentando equilibrio sobre tacos aguja", juzga.

La mujer del nombre y el apellido de la pureza (virgen e inocentes sería el significado de cada palabra) se acomoda entre reflectores apagados. Su casa de ficción está vacía, al igual que el resto de los decorados de los estudios de Martínez. Se aproxima la medianoche y ya huyeron los técnicos, los asistentes y el resto del elenco. Está extenuada por algo más que las diez horas de grabación: hoy derramó litros de lágrimas y haberle puesto el pecho a tanto calvario le pesa. "Me tocó ponerle el cuerpo al horror, pero alguien tenía que hacerlo, ¿no? Esta es un poco la función del arte", suelta, ya más serena, para lograr una radiografía del personaje.

Nacha fue víctima, pero su presente parece emparentarla más con el rol de victimaria. ¿No tiene también su costado culpable al apañar una red mafiosa?

No, es una víctima de esa red de prostitución y esclavitud sexual. De hecho fue vendida por su hermana cuando era chiquita. Pasa que el destino o la suerte le pusieron a Astor (Marrale) en el camino, quien se enamoró de ella, la sacó de ese mundo y la hizo su esposa. Pero no deja de ser ella alguien que sigue atrapada.

Pero hace la vista gorda a un drama que también vivió...

No tiene otra chance. Es eso, la muerte en vida o la muerte. No tiene posibilidad de elegir. ¿Qué otra posibilidad había si no seguía a su marido? ¿Matarse? Es difícil emitir un juicio con el personaje. No es que quiera defenderla, pero es complejo, sus sentimientos no son tan lineales. Su fidelidad supongo que tiene que ver con muchísimos factores: con sentirse en deuda con él, agradecida y asqueada del mundo también.

Una relación perversa, lo que se llama el síndrome de Estocolmo (el secuestrado muestra lealtad al secuestrador)...

Sí, hay que pensar que gente tan maltratada de pronto encuentra cierto clima de seguridad. Quien la rescató es su salvador en algún punto, aunque no le termina de dar libertad. Ella siente que le debe la vida, porque pudo haber seguido prostituyéndose o estar muerta como muchas chicas. Pero su dolor no puede lavarse. Nacha es una equilibrista siempre al borde del abismo. De alguna manera, en la relación entre Nicolás (Juan Gil Navarro) y Juliana (Sofía Elliot, cuyo caso se inspiró en Marita Verón) se cuenta lo que pudo haber sucedido con Nacha y Astor.

¿Vos también pudiste involucrarte en el caso Verón y otros parecidos, como lo hizo Soledad Silveyra, por ejemplo?

Con Susana Trimarco (madre de Verón) nos encontramos en el programa de Mirtha Legrand y en la Legislatura porteña. Me causó dolor. Estuvimos agarradas de la mano largo rato y hablé con otros papis. Lo maravilloso es que ellos agradecían que a partir de la novela hay gente que empezó a animarse a denunciar la presencia de prostíbulos. Siempre que puedo pido que en las notas incluyan la página de la Red Alto al tráfico y la trata y la explotación sexual (www.ratt.orgr). Que la gente se remita ante denuncias o sospechas. Humildemente, estamos cumpliendo un rol social.

¿Nacha va a tomar las riendas de la organización, con su marido muerto?

Es un personaje bisagra que puede definir las cosas. Se debate entre cómo le gustaría que fuesen las cosas y cómo son. ¿Escapa? Es peligroso. ¿Se une? Puede ser, no hay otro camino. Por eso Dante (Adrián Navarro) y Nicolás (Gil Navarro) la siguen tan de cerca. La saben vulnerable. Ellos la quieren para un triunvirato. Puede que ella, sin brújula, se apoye en Dante. No se sabe para dónde va a disparar. En lo más profundo de su ser es probable que quiera volarle la cabeza a esos malvados.

Casi tres años pasaron desde que Innocenti apareció en pantalla chica con continuidad (Hombres de honor). La música la tenía instaladísima y con buenas razones: "Me interesó expresarme desde allí. A mí me interesa en realidad contar cuentos y todas las maneras que tengo a mi alcance me gustan. Gran parte del tiempo que me dediqué a la música fue porque dije No quiero sufrir más ni mentir más jugando. Me pregunto, ¿qué quiere en este momento mi alma? Quería reírme mucho, quería luz". La "desintoxicación" le calzó como anillo al dedo para volver recargada a un ámbito que le exige roles intensos.

Pareciera que siempre interpretás a mujeres fuertes, de mucha presencia. ¿Es así?

Sí, son personajes fuertes. Pero ojo que yo puedo actuar una sumisa, de hecho en el fondo mi personaje es un animalito desesperado y necesitado de amor. Se ve que me ven funcionando en personajes enérgicos y por lo general llaman siempre para eso. Será una cualidad, una capacidad que no es tan fácil de encontrar, por eso insisten... Aunque a veces dudo de que los personajes sean siempre así. Quizá yo me encargo de ponerles ese color.

¿Por qué?

Porque me gusta desplegar una paleta amplia. O si lo pensamos de manera musical, desplegar un registro amplio. Todos mis personajes tocan como una amplia gama de colores. En cine, como en teatro y TV, he tocado todas las cuerdas.

Todas esas cuerdas a las que se refiere remontan en los últimos años a títulos televisivos como Campeones (donde era cantante de salsa y pareja de Osvaldo Laport), El hombre (donde era la amante del candidato a presidente, interpretado por Oscar Martínez), Hospital público (donde era la médica luchadora) u Hombres de honor (aquí también la esposa de un mafioso, Gerardo Romano). Su currículum concentra más de 50 productos, que incluyen cine (Iluminados por el fuego o Gatica, el Mono por nombrar algunos) y teatro.

La puerta de su vida personal la deja cerrada. "Soy no mediática por elección, me vengo negando sistemáticamente a hablar de mi privacidad. Bastante expongo mi alma y mi cuerpo. Un actor no es como un guitarrista. El actor es su instrumento y si no está afinado se corre de su centro", advierte la nieta de boloñeses e hija de un italiano, que se crió en Caballito, en el marco de un colegio religioso "donde las monjas habían leído a Piaget. Todavía tengo la imagen de la Madre superiora con la falda corta, y bailando y riéndose. Yo era la menor de cuatro hermanos, ellos le pidieron a mis padres que me trajeran al mundo, porque parece que estaban todos aburridos", cuenta. "Yo digo que nací con los zapatitos de tap, con la responsabilidad de alegrar a cinco personas. Esa expectativa me signó".

A los 12 años se formó con Ricardo Passano y de allí en adelante pasó por las aulas de Ricardo Bartís, David Amitín y Eric Morris. Pero dice que el tiempo no borró jamás la primera lección teatral: "Passano decía que en la vida no se puede ser tibio. Y es verdad. Si uno termina por el medio recibe las pedradas por los dos lados. En la vida hay que tomar partido".

jueves, 31 de julio de 2008

Las últimas horas de una cucaracha


La directora Beatriz Catani estrena hoy, en Ciudad Cultural Konex, una personal experiencia escénica

Noche de insomnio. Un largo sillón desvencijado. La marcha peronista en versión litoraleña. Penumbra. Tres personajes principales. Uno de ellos, Amelia, sigue con la vista a una cucaracha, la aplasta, la observa. Así comienza Finales, el potente trabajo de Beatriz Catani que hoy se estrena en Buenos Aires después de haber hecho funciones en La Plata -su ciudad natal- y en el Kunsten Festival, de Bélgica.

Cuando Finales estaba en su principio, lo único que sabía Catani era qué no hacer. "No quería repetir los modelos de representación de Ojos de ciervo rumanos o de Cuerpos A banderados (sic); no quería tampoco trabajar en un tipo de teatro más documental, como Los 8 de julio . Entonces, empecé a indagar casi desde la nada en algo que, siendo ficcional, volviera a poner en tela de juicio a la representación. Algo de eso hubo en los inicios del trabajo", dice sobre su especie de Dogma.

Junto al elenco partieron de un texto no teatral basado en imágenes, en impresiones. Era un momento en el cual ella reconoce haber estado en crisis con el teatro, en crisis personal y afectiva y todo eso se mezclaba. "Tampoco queríamos trabajar con muchos artificios, como luces y escenografía. Todo debía estar apoyado en la palabra, en el decir y en las situaciones actorales. Lo único que dio una unidad a todas esas situaciones era el estar observando la muerte de una cucaracha. Ese era el único marco ficcional que nos permitimos. El resto son situaciones que derivan a partir del decir y de los cuerpos", agrega sobre este trabajo que ya tuvo su crítica en estas páginas el año pasado, más que elogiosa, cuando estaba haciendo funciones en La Plata.

Ella imaginaba que la obra (o laexperiencia, se podría llamar) debía durar toda una noche. Hasta imaginó que el título podía ser Insomnio . Pero quedó en dos horas y cuarto, una hora más que la media de la mayoría de las propuestas de la escena alternativa. "En una obra de una hora y cuarto el actor puede controlar y manejar todo. En más de dos horas hay momentos en los que se pierde el ritmo, en los que se pierde control sobre la actuación. Esa zona me interesaba trabajar...", sostiene una de las voces más inquietantes del panorama escénico local.

Como con la mayoría de sus propuestas, Beatriz Catani prepara sus trabajos en la ciudad de las diagonales y, luego, los trae aquí. "Tengo mi vida allá y me gusta trabajar con gente de allá -reconoce quien se la pasa varias horas recorriendo la autopista La Plata-Buenos Aires-. Si bien los tiempos son más largos y más trabajosos, siento que se genera algo más personal porque trabajo con gente formada por mí y tomándonos otros tiempos."

Así es que con esos actores, esa pérdida del control del tiempo, la fuerza de las acciones físicas, el humor latente y un personal devenir mientras una cucaracha se muere se convierten en eje de una poética. Casi al final de Finales , Amelia dice: "Aplasté la cucaracha; sí. La cucaracha se murió, sí. Siempre pensé que si una acción se realiza, se completa, se llega a un fin. Pero no, seguimos y seguimos, siempre aparece una nueva necesidad. No sé. ¿Qué es entonces un final? Yo me voy...".


miércoles, 30 de julio de 2008

TRABAJAR PARA LA MUERTE


El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.

Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.

Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.

Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.

Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.

Presentacion de NAHUEL . . . Premios

martes, 29 de julio de 2008

CUANDO COMPRE UN ESPEJO PARA EL BAÑO...


Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez-mis once años-
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.

Amy Winehouse ingresa de urgencia en un hospital


La cantante británica Amy Amy Winehouse ha sido ingresada de urgencia este lunes en el hospital University College de Londres. Según la agencia británica PA, una ambulancia acudió al domicilio de la polémica artista, al norte de Londres, para después trasladarla al centro sanitario. El portavoz de la cantante, Chris Goodman, ha explicado en un comunicado que la causa de la hospitalización ha sido "la reacción a un medicamento".

A FONDO

El mes pasado el padre de Amy, Mitch Winehouse, tras sufrir esta un desmayo y tener que ser trasladada a un hospital, había declarado que su hija, que sufre un enfisema pulmonar, tenía un problema de salud tan grave que un simple cigarrillo podría dañarla. Pero no acaban ahí los problemas de la joven, ya que a sus altibajos de salud hay que sumarle la condena a 27 meses de prisión impuesta por un tribunal londinense a su marido, Blake Fielder-Civil, por agredir al dueño de un pub de la capital británica y ofrecerle después dinero para que retirase la acusación.

lunes, 28 de julio de 2008

Marlango - La curiosidad pop de Leonor Watling


Inspirada en el parlamento que Tom Waits vocifera en un disco pirata de los años 70, la bellísima actriz y cantante española (¡y angloparlante!) Leonor Watling bautizó Marlango el curioso grupo que comparte en España con el pianista Alejandro Pelayo y el trompetista Oscar Ybarra. En The Electrical Morning predomina un delicado refinamiento pop, con exóticas sonoridades vintage (minimoog, ondas martenot) pero Leonor prefiere ampliar el panorama: “Tocamos en festivales de jazz y de rock indie. Siempre somos los invitados raros, y yo creo que nos gusta, que nos hemos acostumbrado a ello. No hay nada premeditado. Elegimos los arreglos que nos pide la canción”.

CINEMA Watling actuó en Hable con ella, de Pedro Almodóvar, y en Los crímenes de Oxford, convocada por Alex de la Iglesia: “Me explicó que había una escena en la que había que tirarle spaghetti por el cuerpo a una actriz y no se imaginaba otra que no fuera yo. La oferta fue tan absurda y halagadora que me encantó”.

COLABORACIONES The Electrical Morning, el primer disco de Marlango para una multinacional (y su tercer material de estudio, después de sus trabajos en el sello español Subterfuge) incluye participaciones de Miguel Bosé y de Jorge Drexler, pareja de Watling. De hecho, ella es la autora del tema “Dance! Dance! Dance!” en el flamante Cara B de Drexler. “Con Jorge descubrí a Eduardo Mateo, a Martín Buscaglia y a Fernando Cabrera. Y también a Vitor Ramil y Marcos Suzano”, enumera Watling. Entre sus influencias no musicales, elogia la pluma de Banana Yoshimoto, Haruki Murakami y Alessandro Baricco.

Bailame . . .


El grupo Felpita fue formado en el año 2006 con el objeto de generar un espacio de creación, investigación y producción artística. Sus miembros son María José Amén, Diego Freigedo y Caio Grau Baena. Su primera producción fue el unipersonal “Púrpura”, con Diego Freigedo. Desde el 10 de julio están presentando su obra "Bailame", en el Teatro La Comedia, Buenos Aires.

domingo, 27 de julio de 2008

ALGO HUELE A PODRIDO


La misma intelectualidad que machacó siempre -justamente- a tipos como Alvaro Vitali o Benny Hill, acepta dentro del canon cultural un texto como «Hay que purgar a Totó», tan escatológico y falto de gracia como cualquiera de las películas del «Jaimito» italiano o el sátiro inglés, aunque avalado por la etiqueta de clásico. Georges Feydeau estrenó esta sátira social de niños estreñidos y orinales en 1910.Comedia costumbrista, con visita a un hogar burgués que puede hacer medrar al anfitrión, los verdaderos protagonistas son, sin embargo, un cubo de aguas fecales y un laxante, que arruinarán el lucrativo negocio. Hay poca sorpresa vodevilesca: la función es la crónica de un fiasco anunciado desde que aparecen en escena la insoportable esposa y el hijo malcriado.

La bella escenografía de Jean Pierre Vergier, de ángulos imposibles, subraya ese punto cercano al absurdo que tiene el texto: no es Jardiel, pero algo se intuye... Y en ella el director francés, que repite con Nuria Espert y Jordi Bosch después de «Play Strindberg» -otro combate conyugal, aunque de más altura-, vuelve a ofrecer una interpretación enérgica y acertada del texto. La Espert había pregonado su salto a la comedia. Lo cual no es exacto: sigue, de hecho, haciendo de Medea; en rulos y bata de ama de casa zafia, pero incapaz de escapar a la frase lanzada como un puñal, sin entender los matices del humor. A su lado, en cambio, un gran Jordi Bosch conquista con cada gesto de sorpresa, con la exasperación y el hastío de su personaje, en una interpretación memorable. Gonzalo de Castro sabe leer con inteligencia sus papeles y lo hace una vez más en su «cornudo», breve pero divertido. Con su metro cincuenta de gamberrismo, Tomás Pozzi resulta un niño repelente como el estreñido Totó, pero de eso se trata.

Mujeres en el baño


Partiendo de la famosa pregunta ¿qué hacen tanto tiempo las mujeres en el baño?, se despliega este universo que habla de las mujeres desde ellas mismas. Mujeres desesperadas, poéticas, irónicas, enojadas y perdidamente enamoradas, fusionan el sueño y la realidad, en un espacio que cambia constantemente su forma.

Picadilly
Corrientes 1524 - Capital Federal
4373-1900
Horarios: jue vie 21:00, sáb 21:00, sáb 23:00, dom 21:00.

Textos mas textos . . .


La muerte disfrazada de sombra, la sombra disfrazada de muerte. Siempre esa cara de orto seco que tenés. Nunca me regalaste, nada, ni un caramelo chucola, ni un par de galochas me regalaste, nada, siempre esa cara de orto seco, ni una sonrisa. ¿A dónde fueron a parar mis vendimias, mis yogurts, mis manjares? Desde donde la escuálida muerte ha venido a posarse sobre el inmenso palacio de la buena suerte, a dejarnos sin nada. Mala

vida, puta hija, hija puta. Me lanzaré desde el pico del cerro Uritorco

rodando hasta pegar la cabeza contra una piedra para morirme, para que tengas culpa, Me arrancaré los dientes con una tenaza uno por uno. Traición, canibalismo, antropofagia. Enormes sartenes llenas de brazos, piernas y ombligos, lenguas ardidas en laridos, cueros cabelludos, tele mezclada con un caldo de Knorr Suiza, un chorro de vino tinto de gracia y al fuego. Con ello se va a hacer

una enorme albóndiga gigante que arrasará con los cien barrios

porteños. No me cabe la menor duda

viernes, 25 de julio de 2008

miércoles, 23 de julio de 2008

Play back

Tuna - Dulce deleite

Tuna - El Indio

La Soledad


Esta limitación esta barrera
esta separación
esta soledad la conciencia
la efímera gratuita cerrada
ensimismada conciencia
esta conciencia
existiendo nombrándose
fulgurando un instante
en la nada absoluta
en la noche absoluta
en el vacío.

Esta soledad
esta vanidad la conciencia
condenada impotente
que termina en sí misma
que se acaba
enclaustrada
en la luz
y que no obstante se alza
se envanece
se ciega
tapa el vacío con cortinas de humo
manotea ilusiones
y nunca toca nada
nunca conoce nada
nunca posee nada.
Esta ausencia distancia
este confinamiento
esta desesperada
esta vana infinita soledad
la conciencia.

sábado, 19 de julio de 2008

Ma MARE . . . Trailer

funny MICHAEL . . .

Esta noche, me celebro y me canto . . .


Escrita por el propio Muscari, que la dirige junto a Mariela Asensio, la obra es un biodrama, una confesión pública.


Demasiado ego", así podría llamarse la obra que José María Muscari lleva a escena los sábados. Un detalle levemente fastidioso, aunque no tan condenable si se tiene en cuenta que el formato es la autobiografía. Dejando de lado el trip yo, yo, yo, yo, Crudo resulta divertida, tierna, entretenida, graciosa.

Dividida en ejes temáticos la obra recorre las obsesiones del dramaturgo de 30 años, otrora ¿auto? marketineado como el niño rebelde del under. Y creador de En la cama (en cartel), "mi éxito comercial", como él mismo definirá más adelante.

Items recorridos: Muscari y la obsesión por el fitness, la musculación y los suplementos dietarios. Muscari y la obsesión por la belleza. Muscari y el fantasma de la obesidad de su padre. Muscari y su emotiva familia pobre sin cobertura social. Muscari como hijo único. Muscari y sus deseos de ser padre.

Todo comienza con la imagen. "No tengo la belleza que me gustaría", se queja el dramaturgo mientras corre sobre una cinta de gimnasio. "No soy tan feo ni tan lindo, estoy en una especie de término medio que no me alcanza". Un drama que parecería no superar los 2 cm de profundidad. Aunque impacta escucharlo en tiempos en donde todo el mundo se esfuerza por mostrarse satisfecho y feliz. "Eso que odio de la belleza es exactamente lo que me gustaría ser", agrega.

Después vendrá la familia. Y será esa irrupción proletaria en el coqueto reducto palermitano (por parte de un ícono de lo moderno), de lo más interesante del espectáculo. Así aparecen ellos, proyectados, sonriendo (sin dientes, el padre), en la cocina humilde. Orgullosos del hijo que triunfa haciendo lo que le gusta. Eso que muchos se esfuerzan por esconder, Muscari lo lleva a escena. Y resulta luminoso. Y querible.

"El va a seguir luchando". "Te quiero", le dice a cámara un padre híper sensible. Podrían ser los padres de todos, tan barriales y auténticos. Alejados de poses. Una forma de ser argentino que quizás desaparecerá para siempre con estas últimas generaciones. Los monólogos se alternan con coreografías al son de música disco y reggaetón, a cargo de Muscari y tres ayudantes. Como fondo, proyecciones de sus mails y fotos familiares.

Hay un apartado para los arrepentimientos. Por haber sido muy exigente y soberbio con un determinado elenco, Por el "desastre teatral" que fue Desangradas en glamour y por los 86.000 dólares "que malgastó" Palito Ortega. Por haberse aburrido de su anterior pareja. "Espero aprender para esta nueva", invoca.

A la salida, algunos -haciendo lo que él mismo pide- no lo saludan, reclaman las honduras penosas y abismales de un filme como Tarnation, suerte de video- diario personal del norteamericano Jonathan Caouette que mostraba a su madre esquizofrénica en un exorcismo cinematográfico. "¿Por qué no ahondar en esa locura del fitness y los suplementos?", demandan "¿Por qué no ir más allá?". Darle una vuelta más al tema de la belleza, no es él el malo que por no tenerla la critica, ¿no es un problema del afuera desearla tanto?

Quizás porque en la familia Muscari hay más amor. O quizás Muscari no busca exorcizar nada. Ya lo trató en análisis, lo asimiló y ahora (que además consiguió novio, Juampi, como lo anuncia y lo muestra en la obra), la vida le sonríe, está contento con quién es. ¿Está mal eso?

viernes, 18 de julio de 2008

EL OLVIDO . . .


Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.

Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...

Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.

TE ESTOY LLAMANDO . . .


Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.

Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.

GARREL . . . el mejor

jueves, 3 de julio de 2008

Noche de Reyes - William Shakespeare


Con un reparto compuesto íntegramente por hombres (incluidos los personajes femeninos de la obra) Declan Donnellan (Cheek by Jowl) dirige en ruso y con actores rusos una de las comedias de madurez de William Shakespeare, Twelfth Night (Noche de Reyes).
«Oscuridad y luz, las dualidades del bien y del mal y las posibilidades del travestismo, son aspectos explorados con humor y precisión por Donnellan, el escenógrafo Nick Ormerod y su asombroso elenco ruso, que aparece en escena como una de las más divertidas bandas de bossa-nova que hayan podido verse nunca», ha dicho el diario The Guardian de Londres sobre esta Noche de Reyes.

Reparto
Alexander Arsentiev
Alexei Dadonov
Mikhail Dementiev
Sergei Demidov
Alexander Feklistov
Ilia Ilyin
Alexei Koryakov
Andrei Kuzichev
Yuri Makeev
Dmitri Shcherbina
Anton Shurtsov
Igor Teplov
Igor Yasulovich
Mikhail Zhigalov

Nuevo Espectaculo . . .


Solo puedo decir que estoy armando algo muy lindo que me tiene muy ilusionado . . . ya les iré contando mas cosas en cuanto pueda . . . Espero que estén todos en el estreno, tengo mucha ilusión, creo que esto es lo me hace seguir adelante a pesar de tanta mierda . . . Besos los quiero y ya les contare.

El Descueve, unos chicos clásicos y modernos


Hace 15 años, Ana Frenkel, Carlos Casella, Gabriela Barreiro, María Ucedo y Mayra Bonard se conocían porque sí, o porque el mundillo de la danza es (¿o era?) pequeño, o porque, salvo María y Mayra, que venía del taller de Margarita Balli, el resto eran alumnos del taller de danza del Teatro San Martín.

Y, cosas de la vida y de las búsquedas artísticas, tuvieron onda (así, sencillamente). Tal es así que apenas dieron los primeros pasos pusieron en práctica un sistema que luego definiría el esquema de producción que aplicaron durante años: el de dirigir alternativamente números que, en aquel momento, presentaban en Cemento, en el ParaKultural, en Recoleta...

Al poco tiempo, Mayra y María propusieron hacer un trabajo que, justamente, se llamó "Criatura". Y como en El Descueve (de ellos, señor lector, se trata esta nota) hay muchas rarezas, la obra la estrenaron en un festival que se desarrolló en Colombia. De aquellos tiempos a los actuales pasaron 15 años. Y como están de cumpleaños lo festejan, a partir de hoy. reponiendo "Hermosura" y "Patito feo" en el Paseo La Plaza. O sea, tiran la casa por la ventana.

Pero volvamos al principio. En algún momento de los días fundacionales, Ana Frenkel dijo: "Esto es un descueve", una expresión que para los chilenos -ella había estado viviendo allí- significa que algo es maravilloso. El término se impuso y sirvió para denominar al grupo.

"Cuando comenzamos éramos unos adolescentes un poco más preocupados por las cosas. Ahora ya no", dijo hace cinco años Mayra Bonard en un reportaje publicado en esta sección. Su afirmación es bien cierta. De hecho, si los dos primeros montajes se trataban de atrapantes ensayos sobre el movimiento en espacios vacíos, con el tiempo se volvieron más despreocupados y hasta incorporaron el humor.

Dicen que con el mundo de la danza no se llevan/llevaban muy bien. "Sentimos que no encajábamos, que no existíamos, que no éramos del todo comprendidos. Que por más que el nombre El Descueve esté dando vueltas, no hay nada ganado", apuntaba Carlos Casella hace poco. Tiene razón porque al principio fueron como una especie de patitos feos de la danza contemporánea.

Mayra, por ejemplo, en otra entrevista confesaba que los espectáculos de danza le resultan un tanto aburridos. Ana Frenkel, en 1993, en otras declaraciones, decía: "No se nos pasaría por la cabeza trabajar en una comedia musical para ganar dinero". Si se quiere, chicos malos (tampoco tanto), pero coherentes en sus declaraciones públicas a lo largo del tiempo. Va otra declaración de Frenkel en la misma línea: "No nos proponemos ser un grupo under o marginal". Es cierto, tanto que festejan los quince años en plena avenida Corrientes sin aparentes conflictos éticos/ideológicos con sus raíces.

Un diario norteamericano dijo que ver un espectáculo de El Descueve era más impactante que ver la CNN. De todos modos, hay algo cierto: en todos los espectáculos se las ingeniaron para manejar casi a la perfección el impacto visual, para desentrañar el mecanismo del efecto escénico y, paf, pegar duro ahí.

Apenas comenzaron a moverse pisaron fuerte. La primera temporada que hicieron fue en el desaparecido Galpón del Sur en donde presentaron "Criatura" y "La fortuna". Rareza de las rarezas, llenaron la sala con un público que seguramente no pagaba ni una moneda por entrar a un teatro porque les parecía aburrido.

Claro que a fuerza de romper con ciertos moldes, casi desde el principio lograron tener un público propio. Tanto que en 1992 la revista La Maga contaba que cuando hicieron una presentación de "Corazones maduros" en el ICI, el tercer montaje en el cual sumaron bailarines invitados y cinco kilos de naranja por función, había cola para conseguir entradas. La crónica narra que cuando abrieron las puertas hubo una avalancha de 300 jóvenes ¿Eso lo generó un grupo de danza? Sí.

La misma energía copaba el escenario cuando en "Todos contentos", trabajo de 1998, los cinco agarraban una pila de platos y la destrozaban contra las paredes del escenario de El Callejón de los Deseos para horror de una familia que vivía al lado de la sala. Pero allí iban ellos, allá van.

¿Eso es lo que pienso?

La foto de promoción de aquel espectáculo era un primerísimo primer plano de la vagina de una de las bailarinas de El Descueve. "Cuando vi la foto me resultó un poco cruda. Después me colgué mirándola y ahora me parece linda, casi como un dibujo japonés", apuntaba en otro reportaje María Ucedo. En ese mismo espectáculo Carlos Casella decía: "Volá, saltá, confiá". Y ellos volaban, saltaban y confiaban en sus propias energías.

Saltemos a "Patito feo", el montaje que reponen hoy. Allí, Daniel Cúparo, artista invitado, canta "Déjà vu, vos sos mi déja vu", una bella petit canción de Diego Frenkel, otra verdadera pata fundamental de El Descueve, como lo es el compositor Diego Vainer. Tal es el vínculo que tienen con la música que varias veces fueron teloneros de La Portuaria, el grupo de Frenkel (Diego, claro; hermano de Ana, claro); o estrenaron "Corazones maduros" en Prix D´Ami, una disco que estaba en Belgrano. Y sea de la mano de Frenkel o de Vainer, van de la electrónica al pop romántico como si nada.

Luego de ese montaje, que ya presentaba elementos de danza-teatro o teatro-danza (concepto un tanto impreciso y reversible) vino un verdadero mazazo. Es que en 1995 fueron los seres alados de "Villa Villa", el show de De la Guarda. Eran los que corrían por las paredes, los que hacían lo que querían con el espacio. Y eso fue una verdadera bola porque de Recoleta pasaron a Londres y de ahí a plena Union Square, de Nueva York. Es decir, se instalaron en el centro del mundo del espectáculo pensado en dólares.

Ahora mismo podrían estar haciendo "Villa Villa" en Mar del Plata porque esa vaca todavía da buena leche. Pero se bajaron y manejaron sus límites en medio del mareo que produce un boom así. Y cuando se recuperaron se mandaron con "Todos contentos" (ése, el de los platos que hablábamos antes que tenía mucho de cómic, de videoclip, de un culebrón mexicano y de un erotismo siempre presente en la producción descueviana).

Gente completa

Sin querer, hicieron escuela. Formaron público, lo fundaron. Sin querer, se convirtieron en referentes. Queriendo, invirtieron en cada aspecto de la producción (cuidadas fotografías, edición de CD, auspiciantes y todas esas cosas que la mayoría de las veces la producción alternativa no sabe, no quiere, no contesta). Así fue que vino la "oficialidad": los llamaron del Teatro Colón y del Teatro San Martín para hacer algo. Eso sí, supieron preservarse de todo intento burocratizador.

En estos dos últimos años se mandaron con "Hermosura", que ya paseó por varias salas y que reponen mañana, y "Patito feo", montaje que en la última versión presentada en el Abasto alcanzó un interesantísimo punto de maduración.

De este modo llegamos a la fiesta de quince de El Descueve, uno de los grupo de danza-teatro (o de teatro-danza, como quiera) más viejitos del panorama local. Y como ya curtieron teatros medios desvencijados, lo más top del circuito internacional o el mismo sótano del Colón; ahora se mandan al Paseo La Plaza, a plena avenida Corrientes donde pasarán el veranito porteño haciendo programa doble.

Así son ellos: superficiales, eléctricos, obsesivos, primitivos, eróticos, modernos, profesionales y desprejuiciados. En fin, El Descueve.

lunes, 30 de junio de 2008

Pura Cepa . . . No se lo pierdan . . .

Grupo Compo nace durante el transcurso de un seminario de investigación en la composición coreográfica que comenzó a dictar Ana Frenkel en el año 2005.
Sus integrantes provienen del teatro, la danza, la música y se vinculan a través de las clases de entrenamiento corporal que, desde hace ya varios años, dicta la coreógrafa y bailarina.
El grupo hace su primera presentación al público ese mismo año 2005 en el espacio Sur Despierto, mostrando un material que unía las propuestas personales de cada uno, y que ya delineaba un estilo particular a partir de la conjunción de esas individualidades.
Durante los años 2006 y 2007 continúan investigando en el marco de otros seminarios, en los cuales el lenguaje común se profundiza y el grupo se fortalece, dándole forma a este espectáculo en constante mutación.


Espacio Callejón
Humahuaca 3759 - Capital Federal
4862-1167
Horarios: sáb 20:30.

sábado, 28 de junio de 2008

Cuando una Imagen vale mas que mil palabras . . .

In to the WILD . . .

Basada en el bestseller de Jon Krakauer, basado en hechos reales. Narra los últimos dos años de vida de Christopher McCandles, un joven de 24 años que tras graduarse en la Universidad Emory de Atlanta y donar a Oxfam los 24000 dólares que tenía para estudiar derecho, decidió renunciar a todas las comodidades de la vida moderna y emprender un viaje que lo llevaría al monte McKinley, en Alaska.

jueves, 26 de junio de 2008

Sueños . . . que se hacen realidad


Yo se lo que busco
Y lo encontrare
Te digo no soy tonta
Yo lo lograre

Problemas pasare
Pero venceré
Cualquier temor tendré
Y luchando conseguiré mis…

Sueños, sueños, sueños
Sueños tengo
Sueños, sueños, sueños
Que lograre!
Sueños, sueños, sueños
Sueños tengo
Sueños, sueños, sueños
Lo lograre!!

Nunca te rindas
Sigue adelante
Tendrás barreras
Pera la meta es adelante

lunes, 23 de junio de 2008

Los Mansos . . .


Cuando nací la nena se había muerto. Y yo nací porque ella se murió. La nena era hija de mis padres. La primera. Murió agarradita de los fierros de los médicos. Fórceps. La cabecita aplastada y el cuerpito menudito, menudito. La enterraron en el jardín: cerca del rosal. El cuerpito de la nena hizo crecer el rosal. Tenía forma de fórceps el rosal.
Pausa.
El hombre que amé se fue abriéndose la cabeza de un tiro: manchó los libros con su sangre. Me despedí para siempre del amor cuando aquel tiro estalló en la cavidad de su boca. La boca que yo besé. El hombre que amé se llamaba Levón.
Pausa.
Cuando supe del amor, el destino me dio la furia y la sangre de Levón. Fui mansa. Hasta aquel beso que reventó en mi boca.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
No entiendo.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
Las de otros.
No la mía.
Pausa.
Mi historia es un cuchillo.

Silencio largo.

sábado, 21 de junio de 2008

Los esmerados


Son seis, no lo han elegido pero les ha tocado estar juntos. Todo parece ir bien, hasta que alguno no lo puede soportar, no lo tolera. La comida, el aseo, la limpieza se convierten en campos de batalla de violencia insospechada.


El Camarín de las Musas
Mario Bravo 960 - Capital Federal 4862-0655 Horarios: dom 20:30.

Juan Pablo Geretto: "No hay humor sin identificación"


A lo mejor lo vio en Mañanas informales, por Canal 13, con su personaje “la maestra”, o tal vez mucho antes, en el VideoMatch de Telefé. O si seguía a Nicolás Repetto en Circo criollo, por el 9 versión 2005, recordará a “Ana María”. Claro que en el caso de los rosarinos todas estas aclaraciones son innecesarias. Pero en todas las formas, para (re)descubrir o para hacerle el aguante, el actor y humorista Juan Pablo Geretto presenta, en el teatro El Cubo, su show Como quien oye llover.

Aunque estrenó en Buenos Aires el espectáculo no es nuevo, ya que estuvo tres años en la cartelera rosarina. El anterior, Solo como una perra, su primer unipersonal, lleva nueve años en escena, ganó premios como el Estrella de Mar 2001 y el Carlos 2002, y continua sin interrupciones de gira por el interior. Algo pasa en el vecindario con Geretto: en la Feria del Humor 2007, realizada en el Monumento a la Bandera, reunió a 18 mil espectadores. ¿La razón? Cuestión de empatía. “Para mí –define–, no hay humor sin identificación.”

Solo como una perra surgió como espectáculo para pubs. “En los 90, la crisis en Rosario hizo que los teatros y bares estuvieran deshabitados; entonces, para convocar gente, empezaron a buscar alternativas, a abrirse más y así se fue rearmando la cultura del café-concert. En el bar Berlín se formó la resistencia más grande. Yo actuaba con unos amigos, y una noche alguien faltó y tuve que salir solo con mis personajes. Así nació Solo como una perra, un espectáculo con muy buena estrella –a pesar mío, debo reconocer–, porque yo pasé por muchas, pero al show siempre le fue bien”, dice Geretto, de 34 años.

lunes, 16 de junio de 2008

Premio ROLEX . . . Nahuel Pérez Biscayart


Buenos Aires, 2 de junio (Reporter). El actor argentino Nahuel Pérez Biscayart fue seleccionado por un jurado internacional para realizar un año de especialización con una prestigiosa directora teatral estadounidense, en el marco de la Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Protegidos.

Biscayart, quien fue elegido entre artistas de varias partes del mundo, accederá a la posibilidad de realizar una tutoría en Nueva York con Kate Valk y la companía de teatro Wooster Group.

Con apenas 22 años, el actor es una de las figuras jóvenes más prestigiosas y aclamadas de la actualidad en Argentina. Con una enorme versatilidad y capacidad de trabajo, el artista comenzó su carrera a mediados de los años 90, cuando todavía era un adolescente.

Desde entonces, interpretó numerosos papeles en cine, teatro y televisión. En los escenarios porteños, Biscayart participó de numerosos espectáculos de teatro off, como "Los Mansos" y "De protesta". También brilló en el circuito comercial como protagonista de "Los padres terribles".

En la pantalla grande, el intérprete se destacó con películas como "Tatuado", por el que recibió un premio Cóndor de Plata a revelación; "El aura" y "Peter Cascada".

Y en la pantalla chica llamó la atención con pequeños roles en "Sol negro", "Disputas", "Mujeres asesinas", "Amas de casa desesperadas" y "Aquí no hay quien viva".

Además, Biscayart logró cierta fama internacional como protagonista del corto dirigido por Nahuel Lerena y Pato Byrne que fue elegido por Robbie Williams -a través de un concurso- para ser el videoclip del tema "The 80s". (Reporter)

domingo, 15 de junio de 2008

Textos mas textos . . .

Alex… mi querido Alex Richardson… Amado mío…

(El sueño cobra forma. Y tiene la forma de una canción de amor que ambos saben bailar. La canción dice así:)
Yo no sé lo que pasa conmigo cada vez que te veo.
es que siento un calor por adentro y empiezo a sudar.
Por el hecho de que somos amigos, no me atreví a decirte
mas ahora, ya no puedo más y te voy a confesar...
Por favor, no me tomes a mal por este sentimiento,
y por más que te parezca raro, es amor de verdad.
Aunque sea pecado y prohibido por las leyes del mundo,
dentro de mi manera de ser, es la realidad.
Yo estoy loco por tener algo contigo
algo más que un amigo.
Y yo quisiera darte un beso en esa boca
y besar tu piel.
Y estoy seguro de que cuando tú conozcas
mi manera de amar
un gran amigo vas a perder
y un gran amor vas a ganar.
Yo no sé lo que pasa conmigo cada vez que te veo.
es que siento un calor por adentro y empiezo a sudar.
Por el hecho de que somos amigos, no me atreví a decirte
mas ahora, ya no puedo más y en esta canción
todo lo que siento, te lo voy a confesar...

(Fundido a negro.)

lunes, 9 de junio de 2008

Nota . . . Fernado Peña


¿Pero es definitivo? Me preguntaba la gente cuando era adolescente, y comunicaba mi decisión de tener una vida homosexual. Como si de pronto no fuera importante el deseo y la esencia de mi sexualidad pero sí las formas y los ribetes que iba a tomar mi vida social. Lo que quiero decir con eso es que ya en esa época notaba que para la gente era más importante lo que iban a decir y lo difícil que se me iba a hacer surcar esta vida con el título de “homosexual”, que mi felicidad sexual y espiritual.
Desde los 14 o 15 años tengo clara mi vida sexual, y como carezco de inhibiciones y pudores, comuniqué naturalmente mi “condición”, palabra horrible si las hay. ¿Condición de qué? Mi seguridad plena y total causaba mucha inseguridad en los demás. Para mí era un tema resuelto y lo sigue siendo.
Siempre siento una mezcla de pánico, egocentrismo y vértigo segundos antes de empezar a escribir la contratapa. Y esta vez sentí vergüenza por lo que ustedes iban a pensar de mí al leer lo que ya leyeron si ya llegaron hasta aquí. “¿Peña, otra vez con el tema?”, “¡Peña, basta!”, otro opina a los gritos “¡Fernandito, me tenés podrido con el tema de los putos, por vos los odio!”.
Tranquilos muchachos, tranquilos. El tema de hoy no es exactamente la homosexualidad. Y digo exactamente porque si bien no tiene nada que ver está muy relacionado. Me hincha mucho las bolas ser considerado como el licenciado en homosexualidad masculina, en otras palabras, el Jirafales de los putos. ¡Ta, ta, ta! Quiero decir basta a veces. Paren de recurrir a mí pero es inevitable. Como decía mi abuela Gloria, hazte la fama y échate a dormir. Un periodista de la revista Noticias siempre me dice que yo abrí el aro de goma, abrí el paso a los putos con palo y machete por esta gran amazonia heterosexual.
Hago todo este prólogo porque lo creo necesario. ¿Para qué? Para explicarles a ustedes a modo de currículum vitae, que creo que cuento con la autoridad como para contestar lo que hace rato me vienen preguntando con ansiedad y preocupación amigos, conocidos, enemigos y anónimos. La gran pregunta es: ¿Peña, vos crees en la bisexualidad? ¿Están listos? Acá voy. Metete en el bolsillo antes de que empiece todas tus opiniones. Sé que cuando termines de leer esto, vas a decir, como dicen todos los mediocres, que en vez de escucharme me oyen y en vez de leerme miran las palabras que escribo: “Peña es un puto fascista”. Puede ser y me tiene sin cuidado. Si ser fascista es sinónimo de tener una opinión formada, fascista seré. ¿Te recuerdo la pregunta que me hacen ya hace casi tres años y me tiene la paciencia al borde del desborde? La pregunta es ¿Peña, crees en la bisexualidad?... Respuesta.
A los bisexuales habría que matarlos a todos. El bisexual ama su inseguridad, se regocija en ella, se masturba acarameladamente en ella y con los brazos abiertos se recuesta recibiendo pétalos de rosas de una sociedad que lo espera y en cierta forma lo admira porque no es ni tortillera ni puto. Cuenta con esa licencia, sin embargo es el más perverso, el más dañino, el más maquiavélico. Mientras se toma el tiempo a ver qué es lo que le gusta realmente, lastima con su sexo híbrido a cuanto definido deambule por la ciudad. Es la pirámide al revés. El confundido da la última estocada al definido.
Creo que todos tenemos la capacidad, y cuando digo creo es sinónimo de que estoy convencido, de tener sexo de tener cualquier cosa viva que nos guste y nos provoque deseo. El hambre sexual está correcto. Hasta ahí todo bien. Lección número 1 de Discovery Channel: “Todos los animales practican el sexo homosexual, las gaviotas en la Isla de Pascua” (imaginátelo con voz de locutor y hablando en neutro) “Tienen una forma de bla, bla, bla...”. Sí, divino, pero en los animales. ¿Y en nosotros, los pensantes? Ahí es donde ocurre la injusticia y el bisexual lastima. Siempre comparo el gusto sexual con ir a una heladería. Es tan simple... cuando le pregunto a un bisexual qué le gusta más, si el hombre o la mujer, recibo un largo ehhhhh, que me parece que sobra. En ese momento, lo pongo contra la pared, lo arrincono y le pregunto: “¿A ver, decíme dos gustos de helados preferidos?”. Me contesta: “Dulce de leche granizado y vainilla”. Y yo: “Tenés que elegir uno de los dos”. Y él: “¿Por qué?”. Y yo: “Porque sí”. Y él: “Bueno, dale”. Y yo finalmente remato: “¿Cuál elegís?”. Y él: “Ehhhhh, los dos”. Y yo: “Uno, en el juego no valen dos”. Y él: “¿Por qué?”. Y yo: “Porque en este juego no valen dos. ¿Seguimos?”. Y él: “Sí”. Y yo: “¿Granizado de dulce de leche o vainilla?”. Y él finalmente: “Vainilla”.
Conclusión, puesto a presión el bisexual tiene una inclinación final que lo define, que le tumba la balanza, que hace que ninguna cuenta le cierre, que ninguna de sus teorías grandilocuentes sean efectivas. Y esto es qué es lo que lo termina de unir afectivamente con un sexo o con el otro. Elegir nuestros afectos es estar maduro. El bisexual es inmaduro. Malo. Volvamos a las fuentes de una vez por todas, a la palabra malo. Sos malo bisexual. Mirá que es jodido lastimar a un hombre y a una mujer al mismo tiempo con un común denominador: el sexo. ¿Y te gusta ser malo? Sabés que creo que no, pero ante mí que soy tu novio y ella que es tu novia, sos malo. Malísimo. Tan malísimo, que ni siqueira tu madre tuvo la culpa. Por eso ella y yo ayer tomando un café quedamos en que no sos un hijo de puta. Pero vos sabés lo que te gusta. Lo sabés perfectamente bien. Es tu última imagen antes del orgasmo. Eso es lo que querés. Lo que te ayuda a acabar. Entonces ayudanos un poco y acabá con esto de una vez por todas, si vos sabés.
Pensando en hadas, violadores, mujeres voluptuosas, hombres pijudos y culos hermosos. Pensando en bradpitts y en angelinasjollies, todos tenemos la capacidad de ser bisexuales porque la sexualidad es una construcción mental. ¿Qué querés que te aplaudamos porque lo lograste? Vos revolcándote en una king zise y toda la sociedad: “Ohhhhh, goooool del bisexual... barrilete cósmico cómo lo lograste”. Sí, eso es lo que querés. El aplauso de los decididos. Las loas de los definidos, que vos pensás te envidian tu dualidad. ¿Sabés cuál es el problema? Hay corazones en juego. El mío, el de ella y el tuyo. Como decía mi tía Yolanda, la mentira tiene patas cortas y te vamos a sacar, chitrulo. ¿Cómo? Muy simple: en una noche de angustia ella me llama porque sospecha. Yo agradezco su llamado porque sospecho, sacamos las agujas y en una telaraña de crochet tejida por ella y por mí, te atrapamos tontito y ya no podés salir.
Para curarse de la herida que provocaste es un duelo de un año para ella y para mí.
¿Y para vos, que seguirás lastimando? Tapate los ojos y mirá la respuesta:

POR COBARDE Y VANIDOSO TU VIDA SERÁ LA MUERTE.

domingo, 8 de junio de 2008

Dos potencias . . . se saludan

Cuando nací la nena se había muerto. Y yo nací porque ella se murió. La nena era hija de mis padres.
La primera. Murió agarradita de los fierros de los médicos. Fórceps. La cabecita aplastada y el cuerpito menudito, menudito. La enterraron en el jardín: cerca del rosal. El cuerpito de la nena hizo crecer el rosal. Tenía forma de fórceps el rosal.
Pausa.
El hombre que amé se fue abriéndose la cabeza de un tiro: manchó los libros con su sangre. Me despedí para siempre del amor cuando aquel tiro estalló en la cavidad de su boca. La boca que yo besé. El hombre que amé se llamaba Levón.
Pausa.
Cuando supe del amor, el destino me dio la furia y la sangre de Levón. Fui mansa. Hasta aquel beso que reventó en mi boca.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
No entiendo.
Pausa.
Muerte y más muerte.
Pausa.
Las de otros.
No la mía.
Pausa.
Mi historia es un cuchillo.

Silencio largo.